jueves, 11 de noviembre de 2010

...

Colmar de rosas
el cuarto que bebió la sangre,
es acariciar la voz que truncó la bala
y hoy retumba en mis oídos
como histórico mandato.
Hay un decir inquieto en el silencio
…y aún no termina de hablar.
Cortar las rosas
( que crecen sobre esas huellas)
es perfumar la ausencia,
lavar la palabra,
y hacerse uno,
reconocer los ojos
que jamás nos miraron,
pero que ajenos desde un retrato,
no se olvidan.

La casa

“…
la casa
completa el universo.”
Alberto L. Ponzo


de pronto el sol se hizo dueño,
se llevó las sombras,
y el viento levantó el polvo.

tejas tibias, paredes frescas,
baldosas viejas.

la tierra es verde,
…azul y blanca la virgen
que abraza mis rosas.

Hermanos

Hay un lazo irrompible por más distancias que lo cercenen. El silencio más poderoso jamás podrá callar al sustantivo que los une, y aunque la sangre corra por venas ajenas, es vida que fluye de un único origen.

Podemos irnos…sin despedidas,
Caminar, sin tocarnos,
Y aún así,
Seguiremos siendo.