Se vistió el tronco centenario con el encaje tejido entre sus ramas.
Dios agita su mano en cada hoja que tiembla bajo el susurro de su aliento.
"Jugar con las palabras, atrapar imágenes, soñar, entrar en las sombras y nombrar sus contornos, dibujar el alma con letras, deconstruir el mundo y lo que vivo...escribir"