viernes, 28 de febrero de 2025

Lluviosa

 La brisa recorre la galería y las perras se echan en el fresco. El cielo está cubierto de un gris denso que promete una lluvia esquiva que nunca llega.

Será por eso que el cielo se me vino adentro, se incrustó en la profundidad del alma y se derramó desde allí en llanto copioso y duradero como la rabia y el desaliento. Lágrimas grises como la tristeza y el miedo que no se tomaron descanso ni aún cuando se doró la tarde.


Los Laureles; Saladillo , 23 de febrero 2025

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