viernes, 31 de octubre de 2025

La piel

Todo lo abarca, absolutamente todo, todo lo que somos.

Toma lo que se le ofrece y lo hace suyo, el polvo del albañil, la grasa del mecánico, la harina del panadero, la tierra del agricultor, la tiza del maestro. Cada oportunidad la incorpora porque sabe que de cada una de ellas nos vamos construyendo. Como un manto sagrado, todo lo cubre, lo sana, lo atesora.

Cicatriza las heridas pero no las olvida, las deja marcar una huella, porque de esa huella se abren caminos.

Es el vínculo más genuino entre la vida y quien la vive, se estremece en el amor, se nutre en la ternura, es tibia en la caricia y también es la que sufre el ardor del odio, de la intolerancia y la violencia. Se ciñe con fuerza a los huesos del hambre y se aja en la desnudez del abandono.

Es mapa y camino de nuestras vidas. Basta recorrer los surcos, atravesar sus grietas, algunas apenas perceptibles, otras profundas en las que se hunden historias y misterios.

Si pienso en la tuya, que ahora descansa en la oscuridad, la mía se estremece, te busca, se entrega para que la hagas tuya, y así sentir tu calidez  y el trazo de tus dedos dibujando ternura en mi mejilla,  mis manos, mi vientre. Despertar la memoria de tus pasos en la mía, donde quedaron enredados los hilos de nuestros abrazos.

La piel es el manto que nos cubre, nos protege, es contacto y tesoro , es lo que queda de nosotros enredado en el otro.


Los laureles, Saladillo, 31 de octubre 2025

 ( para Silvia Rodriguez que disparó el título)


1 comentario:

Anónimo dijo...

Y hablando de pieles la mía se estremece cuando tus palabras nadan en mi memoria.