miércoles, 25 de febrero de 2026

El día que lo cambia todo

 En la vida siempre hay un día que lo cambia todo, sin previo aviso ni notificación que lo anticipe.

Ese día, todo lo hasta el momento conocido, aquello donde en general se apoya la vida misma, los sueños y los proyectos, todo desaparee. El sostén se desmorona.

Sumergidos en una nube espesa, sin poder ver más allá de nosotros, nada para tocar y rodeados de un aire que empieza a escasear, a partir de ese día, vivir se vuelve una persistente incerteza, una duda que habita en cada decisión, en cada opción si la opción cabe nuevamente. 

¿Cómo construir sobre ese humo que nos rodea y que apenas en algún momento disimula disiparse?

Nada nos prepara para ese día, pero ese día está en nuestra memoria y sobre lo que queda de ese día hay que reconstruir, olvidando el plano original porque nada es ni será igual.

¿ Y qué queda? - preguntan los que dudan.

Quedamos nosotros, cada uno.

Entonces nos miramos sin reconocernos. Comienza la aventura, el armado, la re construcción, tantear lo posible, buscar el día, el nuevo, o dejar que el nuevo día nos encuentre, y seguir, seguir soñando, seguir generando proyectos, seguir siendo nuevos y novedosos, porque aquel día, el día que lo cambió todo, no fue el último día.



Buenos Aires, 25 de febrero 2026


No hay comentarios: