La manada aúlla,
canta la amenaza.
El miedo grita
cuando se oye la busca.
Las fauces
de miradas mensajeras
corren presas
salpicadas de nieve.
"Jugar con las palabras, atrapar imágenes, soñar, entrar en las sombras y nombrar sus contornos, dibujar el alma con letras, deconstruir el mundo y lo que vivo...escribir"
sábado, 28 de octubre de 2017
Herpes
Misteriosa,
arrastra en el polvo
su traje de oro.
Lame el pecado,
corona al divino,
saliva la muerte,
bebe la cura.
Se esfuma en el ocre
y se inflama de fuego.
Hábil, astuta,
voluble y voluptuosa,
muerde el claroscuro
de la historia.
arrastra en el polvo
su traje de oro.
Lame el pecado,
corona al divino,
saliva la muerte,
bebe la cura.
Se esfuma en el ocre
y se inflama de fuego.
Hábil, astuta,
voluble y voluptuosa,
muerde el claroscuro
de la historia.
Presidio
Amanece de bruma
(pensamiento esquivo).
La duda improvisa
en la razón.
Una palabra ociosa
(del abismo, el eco)
mientras
un pozo traga
el vértigo mudo.
Centinelas sedientos
abrevan el futuro,
el tiempo llora
desventuras.
Destierro
de semilla temprana,
cerrojo del aliento
postrado y mudo.
...
El mascarón de proa,
sin rumbo ni casco,
hunde los pies
en aguas turbias.
La nada de un océano
sin horizonte
es vacío que sostiene
la nave incierta.
Espuma que entra
en los poros de la dama,
carga en sus entrañas
la caída en el abismo.
En el silencio,
la obstinada oscuridad
sea tal vez
el tesoro de otros muertos.
sin rumbo ni casco,
hunde los pies
en aguas turbias.
La nada de un océano
sin horizonte
es vacío que sostiene
la nave incierta.
Espuma que entra
en los poros de la dama,
carga en sus entrañas
la caída en el abismo.
En el silencio,
la obstinada oscuridad
sea tal vez
el tesoro de otros muertos.
De un sueño
El paisaje huye
entre los dedos tiesos,
la lumbre citadina
ahoga la hoguera
de leños dormidos.
Entre muros esbeltos
el pasado mastica
un sueño delirante,
impropio, indigno.
El viento empalizado
en vieja copla sin fusa,
arrebata la pradera,
el casco, la tierra,
las manos pétreas
aún sedientas.
La idea cabalga
sobre corceles ajenos,
perdida en la demencia
de otras corduras.
entre los dedos tiesos,
la lumbre citadina
ahoga la hoguera
de leños dormidos.
Entre muros esbeltos
el pasado mastica
un sueño delirante,
impropio, indigno.
El viento empalizado
en vieja copla sin fusa,
arrebata la pradera,
el casco, la tierra,
las manos pétreas
aún sedientas.
La idea cabalga
sobre corceles ajenos,
perdida en la demencia
de otras corduras.
viernes, 27 de octubre de 2017
martes, 29 de agosto de 2017
La catástrofe
Nada pudo impedir la catástrofe, ni los acérrimos creyentes, ni los acetas extremos, ni la mirada concienzuda de los más prestigiosos científicos.
Los trastornos se sucedían como las cuentas del collar de la reina engarzados con el esmero del orfebre de la corte, quien intercaló perlas y piedras tan extrañas como exclusivas, halladas en la profundidad del lago que nadie nombra (por misterioso o salvaje, por miedo o por piedad) en manos de un pescador que se habrá perdido en otro reino, ya que nunca más fue visto ni oido...
Quebrada de los condores - La Rioja
Un lugar donde la magia salvaje se renueva en las manos perseverantes de un esfuerzo sostenido, de un amor incondicional al silencio, a la historia, y una escucha permanente del misterio que solo hablan la tierra, la vida y el viento.
Allí donde el cóndor custodia tareas y anhelos, entregas y sueños, donde su vuelo bendice cada esfuerzo y cada aliento.
domingo, 23 de abril de 2017
sábado, 8 de octubre de 2016
Asombro y melancolía en un lugar tan acogedor como fueron sus ladrillos a inmigrantes, esclavos y mestizos. Luces tenues y faroles míticos iluminan los misterios que escondieron calles breves entre adoquines desparejos. Se estremece el alma al pisar viejos andares, locuras y desvelos. Entre anchas paredes que albergan camastros, baules y un aire oscuro y fresco, se adivinan los silencios y se permite un diálogo callado sobre la vida grabada con huellas invisibles. Es así como susurran los labios quietos, y la historia nos hace suya.
impresiones
Sorpresa y decisión, gozo y libertad, placer en tu mano caminando por la orilla de una noche imprevista.
Seré...
...tierra que alimente un árbol en cuyas ramas se acunen los nidos, cuyas flores perfumen el aire y sacien el hambre sus frutos.
...huesped de peces y corales desentrañando misterios en las profundidades y saltando al viento a soplar sus secretos...
atardecer
A la hora de las sombras largas, el último gorrión que comió de tu mano, anidó en tu memoria entibiando para siempre el recuerdo de la orilla con sus labios de espuma y la mirada del horizonte.
En la ruta
Las sombras de los húmedos fantasmas nos acompañan desde el amanecer hasta casi el mediodía, cuando el sol arrebata sus velos de gasas grises...
El fuego ardió como nunca sin leños ni cenizas. El horizonte lo devoró con su boca sin fin dejando entre sus labios el rastro sanguinolento del parto.
lunes, 3 de octubre de 2016
Sosías
Las mismas facciones. Encontrar varios sosías en este breve tiempo que ni alcanza a la mitad de una semana.
Miles de años de historia transitada por millones y millones de moléculas jugando a un rompecabezas infinito. Se reproducen cada tanto las formas como el barro cocido en los moldes...¿ Y qué hay de las almas?
En el Calafate....
Es la hora en que los colores van recuperando su identidad después de enredar entre sus sombras a todos los seres, hasta los más indefensos. Y en este amanecer, el dolor partió su vientre por primera vez.
Fue ese frío sol de junio que apenas daba señales de su presencia quien sopló luz sobre aquellos ojos acostumbrados a la oscuridad, iluminando el nombre con timidez.
martes, 22 de marzo de 2016
Demolición, n° 14
El golpe de la maza interrumpe
como el silencio de una corchea las notas de la sonata de Beethoven. Cada
acorde parece acompañar a la nube de polvo que asciende ante la caída de un trozo de ladrillo, de yeso, de historia.
El latido del corazón se hace
parte de la orquesta. Duele.
La pintura descascarada que se
derrumba llora en su agonía aquel beso escandaloso que le robó un amante a la
niña de la casa, y el revoque agrietado enjuga las lágrimas del chiquillo que
escapó de los gritos de su padre, hallando cobijo en aquel cuarto lejano donde
las herramientas y los murciélagos hacían su morada.
Las tejas desorientadas, se arrancaron,
cayendo las vestiduras de ese lugar, donde los secretos se escondían tras el
velo sublime de los misterios, olvidados tras el silencio del tiempo, abrigados
por telarañas sutiles, enceguecidos hoy por la luz despiadada de la desnudez.
Tiemblan las raíces cercanas,
vibra la savia que sintió la vida agitarse en ese espacio cerrado, que con cada
golpe se hace polvo que viaja…sin saber adónde.
Se deshacen las huellas de los cuerpos,
de aquellos olvidados bajo las tumbas.
Tras el concierto, se
lleva el sol la última nota, y la maza descansa, como la tecla del piano en
silencio.
Todo se calla…¿quién robó los
recuerdos?
viernes, 11 de marzo de 2016
8 de marzo 2016
Me empezaron a llegar mensajes, imágenes, saludos y besos por el día de la mujer. Hice memoria, y en esa memoria honré y agradecí a las mujeres que entregaron su aliento, su sangre, su trabajo, su corazón… y celebré cada conquista, por eso coincido con quienes sostienen que hoy es un día de conmemoración, y también abrazo a quienes hoy festejan…porque si estas mujeres caminaran con nosotras hoy, estarían celebrando…Mucho dicen los textos que recibo, hermosos unos y otros, cálidos y profundos, sobre todo sinceros. Y como tengo tiempo, decidí entrar en mí, en la mujer…y no bien di los primeros pasos por mi corazón, me saltaron lágrimas, descubrí mi propia flaqueza y fragilidad, descubrí en esa fragilidad un terreno incierto, donde es capaz de crecer una alegría incomparable y echar raíces la tristeza más profunda; tanteando sombras reconocí las dudas, las que fueron, hoy son mis latidos, pero la cuna donde se mecen, nunca está vacía. Me hice silencio, y escuché el aliento. Supe entonces de la fuerza, de la lucha y del deseo; de ser hija, hermana, esposa, amiga, madre y maestra, del trabajo, del descanso y de la entrega. En lo más profundo, encontré un espejo. Allí estaba, me vi, y me reflejé en todas y en cada una de las mujeres por las cuales hoy, alzo la mirada, doy gracias y celebro. Sí, absolutamente convencida, a cada una les digo GRACIAS Y MUY FELIZ DÍA!
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