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martes, 28 de julio de 2026

Caleidoscopio

 1

Sacó una bolsa de plástico con varias cajas de medicamentos. Buscó en el surtidor un vaso de agua y se lo alcanzó. El estaba sentado esperando a que lo llamaran del consultorio para realizarse el estudio, la espalda encorvada, el pelo gris. Ella, de pestañas postizas y cabello largo negro tintura. Las sienes de ambos les emparejaban la edad.  El entró al consultorio, ella esperó. Salieron tomados de la mano con una sonrisa en los labios y la siempre esperanza en el corazón.


2

Van por la calle prestando mucha atención a los baldosones desparejos de la vereda para evitar que se trabe el bastón de tres pies donde ella se apoya con una mano mientras con la otra se sostiene del brazo de él. Atentos y tiernos sonríen y comentan vidrieras y fachadas mientras realizan el paseo de cada tarde, antes de que caiga el sol.


3

Piden dos cafés con leche con las medialunas de la promoción, de grasa como siempre para él, de manteca para ella. Son las seis de una tarde soleada. Después de hacer las compras en el mercado decidieron sentarse a descansar antes de volver a casa. Esa noche cuidarían a su nieta.


4

La cocina huele a sopa de verduras que sus manos arrugadas revuelven de vez en cuando ajustando la sal, el toque de pimienta y su secreto, cucharadita de pimentón dulce. En otro rincón de la cocina, sobre una tabla de madera hundida como sus espaldas, él corta un trozo de queso Mar del Plata, unas rodajas de salamín picado fino mientras bebe de una de las dos copas servidas de vino tinto, que beberán juntos compartiendo charla y picadita antes de la cena.


5

El sol del atardecer da de pleno en el jardín. Con la tijera corta las rosas que pondrá en el vasito junto a la imagen de la Virgen de Lujan, costumbre que lleva ya más de los años que pudiera contar. Despunta el romero cuyas ramitas pondrá a secar. En la mesa debajo del techo del quincho, las herramientas desparramadas entre los dedos gruesos y ya algo temblorosos de él, se conjugan para arreglar lo roto, siempre un desafío.


Imágenes que el caleidoscopio de una vida entrañablemente compartida nos regala, cuando el camino ya se hace mirada cómplice, silencios llenos de presencia, pelo cano, surcos imborrables, cuando el amor es sencillamente ternura.


Caleidoscopio roto.



Los laureles, Saladillo, 28 de julio de 2026