Suena el
reloj, amanece. La ventana está vestida de gris. En la cocina la pava grita, le
arde el agua. La yerba se despereza en la calabaza seca. Se apagan las luces,
se enciende la pantalla. Un reflejo azulado le da color al rostro de mejillas
arrugadas. El sol no quiere hacerse ver. La lluvia no se anima a caer. El gato
enroscado en la caja de cartón apenas ronronea. Se escucha el jadeo de la perra
que peina canas. El mate se llena, se vacía; se llena, se vacía. Cada sorbo
final rompe el silencio de los malvones. El aire pesa. El fuego calienta al
hierro. La salamandra abraza.
Los ojos
fijos, los dedos quietos, la pantalla sin palabras.
Buenos Aires, 17 de octubre de 2026
No hay comentarios:
Publicar un comentario