lunes, 9 de agosto de 2021

Ausencia

Es gris el invierno
tanto como el silencio,
gris la piedra, así la ausencia,
la mirada ocre
esposada tras el marco que no olvida,
es ahora custodio de la soledad.

jueves, 5 de agosto de 2021

Bruma

 Como si el aliento de la atmósfera hubiera borrado todo destino, el amanecer sombrío, sin horizonte, monocromático, es misterio donde el alma inquieta está perdida.

La luz, desvanecida, corre las horas y se entibia. Los fantasmas se despiertan, se desperezan y  empujan unos a otros, se visten de siluetas y dibujan con nitidez extrema el contorno de un anhelo.

Tumbas

 El sol da vida a las imágenes,  custodios del olvido recostado en la herrumbre y el silencio de los bronces. El polvo opaca el lustre de la fina madera que otrora distinguió a un nombre. Calla la penumbra los secretos que socavaron las entrañas de la tierra...y miles de lápidas lloran el abandono sobre flores muertas.

martes, 25 de mayo de 2021

Si he cambiado...

 “ Si he cambiado…”  me preguntan

 

Me miro al espejo y veo el mismo rostro, un tanto más surcado por soles y tiempos, un marco más blanco lo rodea…

 

 “ No, no ha cambiado”  respondería el espejo.

 

Cierro los ojos y olvido escuchar al tren lejano que chifla la hora (el Rosarino pasa puntualmente a las cinco), así como dejo mudo al benteveo en la rama del  paraíso.

Me veo sin ojos y con otra mirada. No encuentro a quien fuera hace unos años, ni siquiera un par de meses.

Los que se fueron sin haber sabido su nombre para engarzarlo en el Padre Nuestro de cada noche me arrebataron la soberbia de creerme viva por propia voluntad; el dolor, el sufrimiento, el hambre, la enfermedad, me sacudieron hasta que comprendí que la diferencia es siempre obra nuestra. El aislamiento, el llanto,  la depresión, propios y ajenos, me dejaron sin habla para comprender mis adentros, y ahora que comprendo, he de salir de nuevo…porque no es buena la costumbre de encerrarnos, ni aún cuando por necesidad lo aceptamos.

El mal que nos arrastra, entubados algunos, otros sin cama, me enseñó que nadie lo sabe todo, que nadie lo puede todo, que somos ignorantes aún inmersos en la más valiente de las voluntades, que miles trabajan, sudan, luchan con dignidad y mueren sin más ostentación que una entrega silenciosa y desconocida para la mayoría, esa misma mayoría que opina y que juzga, y entonces, aprendí a ser más  tolerante, a no creer en la verdad de unos pocos o de muchos como si fuera la única y verdadera, aprendí a callar y a escuchar, aprendí a valorar, aprendí que la violencia no juzga, no castiga, no perdona, no construye…que los insultos son nada más que desahogos personales que quedan flotando en el aire, nada más. Aprendí a ser lo que muchos llamarían “baba fría”, “tibio”, “falto de compromiso”, y otras categorías…porque aprendí a no aferrarme, a practicar el desapego de todo aquello que me aleje de lo que dolorosamente aprendí. No quiero necesitar más muerte ni dolor para aprender que la vida es lo más importante, y que nadie, ninguno, ni ayer ni hoy, tienen la verdad absoluta, el saber absoluto para construir el tan deseado y conversado bien común.

“Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos…cualquiera es un ladrón, cualquiera es un señor…” dicen que fue escrito en 1934…

“ Guardense de los falsos profetas que vienen vestidos de ovejas, pero son lobos rapaces…”se lee en los evangelios según palabras de Jesus.

“ El ladrón no viene sino para matar, robar y destruir”…también nos advierte Jesús en el evangelio.


Y Buda nos enseña:   “ Lo que eres es lo que has sido. Lo que serás, es lo que haces a partir de ahora.”

 

Entonces me dí cuenta: “ Si, sí he cambiado” responderé con voz clara.

 

lunes, 21 de septiembre de 2020

Y fue un día...

 Y fue un día cuando lo invisible escondió tu sonrisa,

cuando tus ojos hablaron en la mirada de tantos,

cuando tu lágrima se hizo añicos en la transparencia de un escudo,

y un poco de sol, recuerdo de una piel en la tuya...


Y fue un día cuando la muerte me hizo distinta,

cuando el miedo me bautizó de nuevo,

cuando la calle se vistió de misterio, de amenaza el vecino,

y yo, de encierro, promesa de vida sin garantías.


Y fue un día que decidí morir, si así tuviera,

morir besando tu boca, riendo en tu sonrisa,

morir con la mejilla húmeda por tu lágrima tibia,

morir con tu piel en mi cuerpo, en mi corazón tu latido.


Morir al sol, tocándonos...


Y fue un día que decidí vivir con toda la vida,

y si así no fuera, morir viviendo.


domingo, 30 de agosto de 2020

Sino por la tarde

 ¿Donde encontrarte? ¿Donde? La torcaza picotea en la tierra de la maceta, el zorzal saca mordiscos a la manzana y el agua de las nubes salpica gotas en la pileta; el benteveo tocó la piel del aguaribay que apenas se inmuta con la caricia de la brisa. Los acordes de un piano se deslizan y vibran allí donde  duerme el tercer ojo. Se le suman el llamado del benteveo, la gota que termina y el silencio de las hojas quietas. La sorpresa vino en un mensaje de quien pudo averiguarme y encarar mi nombre. Por un instante el sí se adueñó de la tarde...por un instante.

Lloró la ignorancia en una lágrima que arrastra el desconcierto de la existencia. Voló la torcaza y se hizo ausencia, el zorzal vuelve a arrebatar el corazón a la manzana.

lunes, 10 de agosto de 2020

2020

 2020

el año que aprendimos a sonreir con los ojos ...

sábado, 25 de abril de 2020

Otoño

Tan quietas
como quien las mira
a través de la ventana,
con la palidez de quien
espera la brisa
o el aliento
que las eleve a otro destino...

si la lluvia,
golpeando fatigas
cae y las quiebra,
bañadas en lágrimas
se harán diamante en la tierra.

domingo, 12 de abril de 2020

Aislamiento y cuarentena...vos,yo, nosotros

El tiempo se prolonga...el aislamiento toma un carácter cruelmente esclarecedor de la convivencia, tan cruel como un espejo bien pulido.
No es posible eludir observar al otro, mirarnos por dentro y vernos juntos.
Y tal vez ocurra que el tiempo que nos han " obligado" a compartir sea un tesoro que la vorágine de lo prescindible nos había escondido; o quizá las horas se habiten de largas conversaciones que hace tan sólo un mes eran imposibles en los breves cafés que apurábamos en minutos de descanso...tal vez los temas se multipliquen y la riqueza se adueñe de nuevas ideas, o incluso, porqué no,   comencemos a soñar juntos lo inimaginable, y puede ocurrir que descubramos al otro, que veamos el rostro que la prisa borroneaba... y quizá los silencios se hagan caminos hacia una intensa interioridad del otro, tan desconocida hasta ahora, tan sepultada bajo un arquetipo que se derrumba en pedazos. Aparece en el otro un ser interior que nos maravilla, nos deslumbra, nos enamora...Es entonces cuando los lazos se hacen fuertes, mucho más fuertes,y nos liberan...

O puede ocurrir que este tiempo se alce como barrotes silenciosos que nos encarcelan en las paredes de " nuestro hogar"; puede ocurrir que el tiempo quede suspendido en interminables silencios incómodos, teniendo nostalgia de aquellas  charlas en cortas sobremesas en las cuales se decía lo necesario para compartir la nada del otro, que tampoco era escuchado.
Puede que sólo se hable del programa radial de la mañana, del noticiero vespertino, del virus, la pandemia y sus muertos...puede que sintamos que la vida, lo interesante,  esté allá afuera...en calles desiertas, pero nada, aquí adentro.
Es entonces cuando el espejo nos devuelve la invisibilidad del otro, de quien está a mi lado, con quien convivo...es entonces cuando el aislamiento se hace visible aquí mismo, tanto hoy como en el ayer...y descubramos que el tiempo compartido aburre, esclaviza, que no hay nada de interés por descubrir, no hay interioridad ni sueño más que el propio...es entonces cuando se ven las cadenas...

Esto pasará...y después?
La misma pandemia, el mismo aislamiento....cuando la riqueza se descubre y se expande no hay vuelta atrás...se avanza...
Cuando la celda nos abraza,invisible y silenciosa, se hace imprescindible una elección frente a la evidencia:
Cadenas? 
O libertad?

2020 - Año de la pandemia

Y el estupor nos llegó a principios de marzo...cuando aun nos parecía lejano. De pronto la palabra se hizo noticiero y el silencio obligado nos habló de nuestra propia miseria.
El tedio se adueñó de toda pantalla y la convivencia se recostó insulsa.
Las manos saludan en los balcones al heroísmo de unos pocos ( o muchos), de aquellos en cuyas manos pueden caer nuestras vidas, unos y otros con sus ropas blancas, verdes, azules, fosforescentes y sus gorros, esos que seguimos sin ver a pesar de que siguen estando, hoy, como antes.
De los números nos aterran los muertos, la fragilidad de las arrugas, la pobreza, y al fin entendemos la marginalidad y la progresión geométrica.
Tras el desfile de ataúdes se disputan los culpables, y entre las pérdidas ante la devastación, zozobra nuestra vida como nunca antes; las certezas dejan de serlo y el pavor derrumba estructuras, dentro y fuera de cada ser que aún respira.

jueves, 27 de febrero de 2020

La llegada del tren

Miguel esperaba sentado en el banco del andén con los ojos cansados. Mientras veía pasar los trenes retenía con fuerza las últimas palabras de su madre:
 “Miguel, el camino a la felicidad pasa por única vez, como un tren, sólo hay que estar atento y saber cuál elegir.

lunes, 19 de agosto de 2019

Agosto

Soledad, profunda, silenciosa, aferrada a la indiferencia, alimentada en el dolor, cosecha de errores, dudas e incertidumbres socavando una dignidad que no encuentra donde sostenerse.
El abrazo huye, la palabra calla, la mirada ciega, y lenta, muy lenta, la muerte llega.
Hasta la misma sangre se olvida, jadeando sólo porque un corazón la obliga, caprichoso, a la espera tal vez de una oportunidad distinta, para mantenerse vivo, aun con el alma muerta.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Pensando...

Escuchar y callar,
es transitar un camino rico en aprendizajes, en el cual la verdad, desnuda, ilumina o desgarra,
y siempre, libera.

Amantes

Desnudos bajo la sombra blanca de los ladrillos pintados, con el sudor y la prisa se alejan tras el lento crepitar de las aspas.

Fracaso

El entusiasmo se escurre empapando el pañuelo caído de entre los dedos.

Viernes Santo

En este silencio de viernes santo se escucha latir la vida.

Hambre

Dibuja los huesos la piel del hambre,
y duele.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Poema 4

Cuando el amor se hace árbol,
y ellos, aves...
Cuando el beso es brisa
y la palabra, trino
Cuando el césped es ternura
y todo cabe en la semilla,
es cuando entiendo,
y soy raíz, ala y viento,
como ellos.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Lágrima

La lágrima, al ser tocada por la luz, la refleja como el cristal y la hace arco iris.

martes, 6 de noviembre de 2018

Árbol

Si en tu cuerpo habito
de raíces bebo,
acuno sueños,
y cobijo nidos,
con el viento hablo,
lloro en el rocío,
sin lágrimas ni brazos,
sin manos ni oídos.
Porque soy tierra
y también aire,
porque soy agua
y también caricia.
Porque soy árbol,
porque soy vida.