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sábado, 19 de septiembre de 2026

Estaciones

 El invierno se le encarnó en el alma; persiste aún cuando el sol anuncia a la primavera.

¿Cómo hace el árbol desnudo para brotar de nuevo?

¿Qué poder misterioso es capaz de agitar la tierra reseca para vestirla de verde?

¿Cuál es el secreto que esconden las yemas para abrirse en un sin fin de colores y aromas?

¿Puede entrar la primavera en el alma y arrebatarle el poder al invierno que no se aleja?

¿Puede la primavera hacer de la mañana la promesa de una flor y de la noche la dulzura de su fruto?

Tal vez, o tal vez necesite la mano cariñosa del jardinero.


Buenos Aires, 19 de septiembre de 2026

jueves, 2 de octubre de 2025

Imagen

Poco a poco las ramas desnudas comienzan a vestirse como sabiendo que amanece más temprano y se alargan las sombras al atardecer. Se va dibujando un encaje verde y tímido. El horizonte agudo del invierno se suaviza con un follaje que se abre hermanando paisajes.

Permanecen algunos charcos que resaltan con su brillo acuoso, y los que ya fueron bebidos por la tierra dejaron tras de sí una alfombra verde, frágil y tierna.

La brisa es fresca, tenue y envolvente, caricia del aire, abrazo de una ausencia.

Las flores del azurero se abren atrayendo abejas y perfumando la brisa; las golondrinas volvieron con su vuelo veloz y su peculiar canto en tanto van construyendo el nido en algún rincón protegido.

Chimangos y teros, horneros, chiflones y cotorras, zorzales y palomas, entre todos orquestan sus voces llenando de música el silencio. El viento sopla y da continuidad a las notas.

Mañana de campo y primavera.



Los laureles, Saladillo, 02 de octubre de 2025

martes, 23 de septiembre de 2025

Primavera

 Cuando el cielo se viste con su armadura metálica, el verde se intensifica y el césped se asemeja a un campo sembrado de esmeraldas.

Son tonos vibrantes, contundentes, subyugan y la mirada no puede dejar de admirarlos.

Sale la máquina de fotos y se dispara una y otra vez el obturador, se cambian parámetros, la ISO, la velocidad, la apertura del diafragma, es difícil plasmar con la mayor exactitud los colores del momento, la intensidad del instante.

Se escucha entonces un golpe fuerte sobre el techo de la galería. El dedo abandona el obturador y la mirada se eleva. Se repiten los golpes, cada vez más fuertes, no dejan silencios, hasta hacerse ensordecedores y obligar a resguardarse.

El granizo cubrió la superficie con violencia, arrancó flores, perforó hojas, venció arbustos.

Dejó tras de sí una caída de agua intensa y permanente que amainó recién bien entrada la noche.

¿ Qué será de los sembrados, de la huerta, de los azahares?

Hoy, se inicia la primavera...Suena apropiado el concierto de Vivaldi.

Los acordes devuelven la fe en la tierra.


Los Laureles, Saladillo, 21 de septiembre 2025

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Septiembre

 Húmeda la mañana pasa silenciosa entre el canto de chimangos y palomas lejanas. Florecidos ya los ciruelos, duraznos y damascos aparecen las brevas y se adivinan los brotes del manzano.

La huerta está verde de lechugas, acelgas, puerro y perejil, se asoman con fuerza los plantines de tomates, ajíes, zapallitos y maíz. Germinan los zapallos. 

Es el tiempo en que crece la espera de lo que fue trabajo arduo preparando la tierra y la siembra.

Es el tiempo del cuidado, de la admiración ante cada brote, de la lucha contra la maleza.

Es la primavera húmeda, también tiempo de recrear proyectos, sembrar nuevas plantas para en un futuro compartir cosechas...naranjas, pomelos, mandarinas, limones y quinoteros...

Tiempo de sanear ramas y hojas invadidas por intrusos oportunistas que amenazan la producción y la riqueza de una tierra en su permanente entrega.

Llega la tarde con una resolana triste, tan húmeda como la mañana; el césped y las hojas parecen lagrimear, encharcado uno, escapando de los hongos las otras.

La primavera lucha para instalarse en las tierras anegadas por las intensas lluvias que acecharon y las tormentas interminables... hasta los canales se estremecen cuando en ellos se refleja un cielo gris o les cae una llovizna presagiando nuevamente un temido desborde.

Pero aún así, florecen margaritas y lavandas, porque es el tiempo del brote, del crecimiento, de la espera para las nuevas cosechas.

Así en el alma como en la tierra.



Los laureles, Saladillo, 17 de septiembre 2025


jueves, 26 de septiembre de 2024

Primavera

 Con este mediodía frío, lluvioso y con viento, el año despide al invierno y le abre los brazos a la primavera, que, a pesar de las ráfagas frías que intentan retenerla, se asentó en los brotes y las ramas nuevas, las que luchan tenazmente para hacer la primavera.

Y así la vida, así el hoy, el silencio y la distancia, el temor y la incerteza, la soledad de la piel y la mirada, inviernos del corazón que doblegan a la esperanza, la alegría, el cariño y los sueños.

Hace frío, y el fuego de la salamandra me apega al invierno. Sin embargo, a través de los cristales se despereza una resolana.

El corazón que se deja enseñar por la naturaleza, comprende.

La emoción se hace suave, generosa, y despliega sobre las sombras la luz de la fe cierta, de la alegría sin estrépito, de la paz en la tormenta y la esperanza en el desierto.

Te amo, susurra el corazón, como si fuera brote nuevo, y lo es...en la rama de siempre, de las raíces de siempre, de quienes aceptaron el invierno, de quienes hacen de cada día, de su propio hoy, la primavera.


21 septiembre 2024