Salir de la oscuridad, arrancar las sombras, abrazar lo andado, arrebatar disfraces y extirpar mentiras, borrar imágenes, y salir, salir a la luz con la verdad desnuda.
"Jugar con las palabras, atrapar imágenes, soñar, entrar en las sombras y nombrar sus contornos, dibujar el alma con letras, deconstruir el mundo y lo que vivo...escribir"
lunes, 17 de julio de 2023
caminando....
Otra noche encontrada de estrellas, diamantes traviesos brillando en el mar oscuro del infinito...y así hoy....me encuentro y soy, me dejo ser, me vacío y me habito, me callo y me nombro. Me espero.
Me hallo y me espero
viernes, 15 de julio de 2022
Engarce
Verdes, rojos, blancos,
los colores juegan en el plato
y se detienen en mi boca,
sabores diferentes que, hermanados, me alimentan,
me llevan de viaje a otras tierras...
arados, siembras y cosechas,
manos, familias anónimas,
silencios en soles y lunas alumbrando la tierra en espera,
miradas atentas al riego y la maleza,
espaldas curvas, brazos tensos,
mates largos que andan rutas y caminos,
bolsas y cajas apilados en veredas
como ofrenda, vida y alimento.
Cada uno en mí, y yo en ellos,
engarzados en una sola palabra:
gratitud,
gratitud a las manos,
gratitud a la tierra.
Confin
El cielo está tan diáfano
como mi alma quisiera,
abrigo, abrazo inalcanzable,
una rosa cae, mancha el espejo verde,
y sangra;
el zorzal la besa
pellizca la manzana
y se roba la última gota de néctar.
El cielo está tan oscuro
como el destierro de mi alma.
Como el alma
Me hablaron de inmensos arenales
donde la sed es tan seca como la muerte,
me contaron de extensos desiertos
donde el viento corre para encontrar nada,
me mostraron enormes rocas
cuyos pesos doblegan todo intento,
y supe de gigantes espinales tejiendo púas
en inquebrantable tramado donde el sol no encuentra refugio.
Nada fue asombro, porque así late mi alma.
Y entre la sed y la nada,
el ahogo y la carga,
un suspiro....
despierta, lo intenta, y
florece el alma .
Atardece
Atardece,
se mudan los verdes al corazón de las hojas,
el cielo se aclara en tanto el sol se escapa,
la brisa hace de la rama una cuna,
y el zorzal canta,
.el mate es ahora copa y la yerba, vino,
se queda el silencio, el alma de azul se tiñe,
y el horizonte exhala un suspiro dorado.
sábado, 4 de junio de 2022
Sino
Cerrar el ciclo, dejar ir....que se retire sin dolor lo que tenga que irse, sea cual o quien fuere, sin dejar de agradecer lo vivido, lo compartido, la enseñanza y el aprendizaje...despedir sanamente.
No forzar, no retener, decir adiós desde la profunda sinceridad que abre la puerta del alma, libre.
A quien fue por muchos años profesor del Taller Literario...Gracias Ricardo Rubio!
Una mesa grande, cuatro
cuadernos, a veces cinco, alguna que otra tarde un poco más, siempre con una
taza de té o café y las infaltables galletitas…la mesa está lista y la tarde
se prepara para bañarse en letras. Va llegando la hora y se ocupan las sillas.
Toca el timbre quien se sentará en la cabecera; en sus manos, alfajorcitos de chocolate y la magia
comienza.
Con su mirada profunda y tierna,
su risa franca, su alma poeta y su increíble dominio de la lengua, nos regala
conocimiento, nos lleva de la mano a historias ,cuentos y poemas , nos hace
entrar en mundos ajenos y autores diversos, no escatima sabiduría ni
experiencia, y como excelente docente nos impulsa, nos impele a entrar en lo
más profundo de cada uno, a crear y a recrear, a no temerle a la metáfora, a
sorprendernos con términos que nos hacían reír en un principio, para luego reconocerlos
como recursos y plasmarlos en nuestros avances, así fue con el oxímoron, hipérbaton,
anáfora, elipsis…mientras el aire se llenaba de desafíos imaginando personajes,
mundos perfectos, relatos bucólicos, dramáticos y hasta con
cierta sensualidad…siempre de su mano, que nos sostiene en el aprendizaje y nos
libera en la creación.
Pero no solo fue para
nosotros un maestro y poeta excepcional,
sino la persona cálida, generosa, humilde en su sabiduría y sensibilidad, buena
y atenta, con quien tuvimos honor y placer de compartir tantos años alrededor
de esa mesa bañada en letras, en tardes que corrían detrás de una noche que
jamás terminará.
Gracias Ricardo!
martes, 21 de diciembre de 2021
Camino a mí
Silencio, soledad, lentamente voy entrando en ese espacio que nos pertenece, donde llorarnos en el encuentro, penar nuestros miedos, fracasos o inciertos. Dejar que la noche nos habite y murmurar extasiados ante la sencilla majestuosidad de las estrellas...dejar que viaje la historia para hacerse futuro tangible, y quizá, despierte fervoroso el espíritu honesto, único vehículo hacia la plenitud.
Camino, busco, derramo miedos y riego certezas, poemas de Juana, casi un alma gemela, imagen viva y corazón de letras.
Me encuentro, lo encuentro, le pido sacie la sed de mis anhelos, la pasión por la raíz, por el árbol, el silencio del alma sólo quebrado por el canto de un tero, la alegría de la calandria o el llamado del cordero. Me mira en los ojos de un perro y me adivina en la mirada del caballo.
Una y única en el espacio, mi voz gritó con fuerza y certeza, habló el corazón sin detenerse. Y así hoy, me encuentro, me dejo ser, me vacío y me habito, me callo y me nombro, me espero.
En pronto tiempo, me espero, y me hallo.
lunes, 9 de agosto de 2021
jueves, 5 de agosto de 2021
Bruma
Como si el aliento de la atmósfera hubiera borrado todo destino, el amanecer sombrío, sin horizonte, monocromático, es misterio donde el alma inquieta está perdida.
La luz, desvanecida, corre las horas y se entibia. Los fantasmas se despiertan, se desperezan y empujan unos a otros, se visten de siluetas y dibujan con nitidez extrema el contorno de un anhelo.
Tumbas
El sol da vida a las imágenes, custodios del olvido recostado en la herrumbre y el silencio de los bronces. El polvo opaca el lustre de la fina madera que otrora distinguió a un nombre. Calla la penumbra los secretos que socavaron las entrañas de la tierra...y miles de lápidas lloran el abandono sobre flores muertas.
martes, 25 de mayo de 2021
Si he cambiado...
“ Si he cambiado…” me preguntan
Me miro al espejo y veo el
mismo rostro, un tanto más surcado por soles y tiempos, un marco más blanco lo rodea…
“ No, no ha cambiado” respondería el espejo.
Cierro los ojos y olvido escuchar
al tren lejano que chifla la hora (el Rosarino pasa puntualmente a las cinco),
así como dejo mudo al benteveo en la rama del paraíso.
Me veo sin ojos y con otra
mirada. No encuentro a quien fuera hace unos años, ni siquiera un par de meses.
Los que se fueron sin haber
sabido su nombre para engarzarlo en el Padre Nuestro de cada noche me
arrebataron la soberbia de creerme viva por propia voluntad; el dolor, el
sufrimiento, el hambre, la enfermedad, me sacudieron hasta que comprendí que la
diferencia es siempre obra nuestra. El aislamiento, el llanto, la depresión, propios y ajenos, me dejaron sin
habla para comprender mis adentros, y ahora que comprendo, he de salir de nuevo…porque
no es buena la costumbre de encerrarnos, ni aún cuando por necesidad lo
aceptamos.
El mal que nos arrastra, entubados
algunos, otros sin cama, me enseñó que nadie lo sabe todo, que nadie lo puede
todo, que somos ignorantes aún inmersos en la más valiente de las voluntades,
que miles trabajan, sudan, luchan con dignidad y mueren sin más ostentación que
una entrega silenciosa y desconocida para la mayoría, esa misma mayoría que
opina y que juzga, y entonces, aprendí a ser más tolerante, a no creer en la verdad de unos
pocos o de muchos como si fuera la única y verdadera, aprendí a callar y a
escuchar, aprendí a valorar, aprendí que la violencia no juzga, no castiga, no perdona,
no construye…que los insultos son nada más que desahogos personales que quedan
flotando en el aire, nada más. Aprendí a ser lo que muchos llamarían “baba fría”,
“tibio”, “falto de compromiso”, y otras categorías…porque aprendí a no
aferrarme, a practicar el desapego de todo aquello que me aleje de lo que
dolorosamente aprendí. No quiero necesitar más muerte ni dolor para aprender
que la vida es lo más importante, y que nadie, ninguno, ni ayer ni hoy, tienen
la verdad absoluta, el saber absoluto para construir el tan deseado y
conversado bien común.
“Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos…cualquiera es un
ladrón, cualquiera es un señor…” dicen que fue escrito en 1934…
“ Guardense de los falsos profetas que vienen vestidos de ovejas, pero
son lobos rapaces…”se lee en los evangelios según palabras de Jesus.
“ El ladrón no viene sino para matar, robar y destruir”…también nos
advierte Jesús en el evangelio.
Y Buda nos enseña: “
Lo que eres es lo que has sido. Lo que serás, es lo que haces a partir de
ahora.”
Entonces me dí cuenta: “ Si, sí he cambiado” responderé con voz
clara.
lunes, 21 de septiembre de 2020
Y fue un día...
Y fue un día cuando lo invisible escondió tu sonrisa,
cuando tus ojos hablaron en la mirada de tantos,
cuando tu lágrima se hizo añicos en la transparencia de un escudo,
y un poco de sol, recuerdo de una piel en la tuya...
Y fue un día cuando la muerte me hizo distinta,
cuando el miedo me bautizó de nuevo,
cuando la calle se vistió de misterio, de amenaza el vecino,
y yo, de encierro, promesa de vida sin garantías.
Y fue un día que decidí morir, si así tuviera,
morir besando tu boca, riendo en tu sonrisa,
morir con la mejilla húmeda por tu lágrima tibia,
morir con tu piel en mi cuerpo, en mi corazón tu latido.
Morir al sol, tocándonos...
Y fue un día que decidí vivir con toda la vida,
y si así no fuera, morir viviendo.
domingo, 30 de agosto de 2020
Sino por la tarde
¿Donde encontrarte? ¿Donde? La torcaza picotea en la tierra de la maceta, el zorzal saca mordiscos a la manzana y el agua de las nubes salpica gotas en la pileta; el benteveo tocó la piel del aguaribay que apenas se inmuta con la caricia de la brisa. Los acordes de un piano se deslizan y vibran allí donde duerme el tercer ojo. Se le suman el llamado del benteveo, la gota que termina y el silencio de las hojas quietas. La sorpresa vino en un mensaje de quien pudo averiguarme y encarar mi nombre. Por un instante el sí se adueñó de la tarde...por un instante.
Lloró la ignorancia en una lágrima que arrastra el desconcierto de la existencia. Voló la torcaza y se hizo ausencia, el zorzal vuelve a arrebatar el corazón a la manzana.
lunes, 10 de agosto de 2020
sábado, 25 de abril de 2020
Otoño
como quien las mira
a través de la ventana,
con la palidez de quien
espera la brisa
o el aliento
que las eleve a otro destino...
si la lluvia,
golpeando fatigas
cae y las quiebra,
bañadas en lágrimas
se harán diamante en la tierra.