domingo, 22 de septiembre de 2024

Una mano, dos sillas,

 una botella de vino, dos copas. El horizonte toma su tiempo en abrirse para dejarle espacio. Sin embargo, los ojos la buscan con expectativa.

En eso, una línea, fina como hebra que da cierto brillo al horizonte que ya bosteza.

Una mano guarda la mía entre sus dedos. Ha nacido la luna. Apenas aparecida atravesó la bruma que sin piedad la desfigura hasta que un par de nubes la partieron en dos.

Quebrada, siguió avanzando por la noche, hasta superarlo todo y brillar espléndida con total plenitud.

Algo así como transitar la vida.


24 febrero 2024

para adentro...

 Tarde de un día especial, un día sin charlas, un día en que sólo suena la propia voz.

El silencio es habitado por la brisa de la mañana calurosa, el canto de las calandrias y el aleteo de las golondrinas. El rosal sólo extiende sus ramas para la poda.

Me dedico a ordenar los espacios mientras el sol asciende entre nubes blancas, traviesas, de exacta redondez.

Llega la siesta después de un breve almuerzo servido en el plato que robó sobras a la heladera.

La tarde se armó entre varias lecturas; novelas, algunas noticias, el semanario de los viernes.

Las horas avanzan, el agua fresca alivia, el mate acompaña, el tejido avanza.

Va cayendo un crepúsculo gris, transito el camino invadido por mosquitos.

El cielo anda queriendo oscurecerse. La ducha de agua fría barre con el calor, la humedad y el repelente incrustado en la piel.

Es noche y la copa de vino acompaña. De repente,  el techo suena, los eucaliptos se inclinan y el viento insiste en entrar por la ventana. Las gotas gruesas entonan una sinfonía en la chapa y las baldosas.

Se corta la luz, enciendo el farol a kerosene. Un trozo de pan con queso cierra esta noche sin estrellas, bella en su silencio, fresca en su aire, íntima y serena.


22 de febrero 2024

sábado, 21 de septiembre de 2024

desde la mañana...

 Aún está oscuro cuando abro los ojos ya sin sueño. Las cinco de la mañana me ocultan el paisaje que adivino tras la ventana. Los contornos se aclaran mientras silba la pava, la taza se llena y  la tostada cruje con sabor a manteca. El sol, tímido, es apenas una línea que se va llenando de mañana. El  cielo está limpio y el aire fresco. 

Las calandrias cortan con su vuelo la redondez ahora perfecta del sol que ya se alza abrazando la tierra.

Los frutales esperan, y escuchan con gratitud la voz de quien se acerca para cuidarlos y protegerlos. Lo sabemos por la dulzura de sus frutos, de sus flores la recompensa.

La tarde se recuesta agobiante entre silencios y siestas. Las moscas sobrevuelan.

Se despereza la modorra mientras el mate se completa, las nubes efímeras corren dejando sin esperanza a la tierra reseca.

Asi cae la tarde, con los sonidos de siempre, los que renuevan al alma que sabe quedarse quieta.

Noche bendita bajo la claridad de las estrellas y el murmullo de los árboles atravesados por las ráfagas frescas de un viento que corre con fuerza.

Abrir los brazos mirando al cielo y que el aire se lleve toda tristeza, vacíe el alma de impurezas para abandonarnos al sueño y a la belleza.


04 febrero 2024


Los laureles

 2024: un cumpleaños y un cuaderno, un e-mail y el título de propiedad..." Saladillo, y en Saladillo: Los Laureles"

Un sueño se despierta para hacerse monte, tierra, casa y horizonte, rosas y frutales. La higuera, tan hermosa como la de Juana, se multiplica en cientos de brevas dulces.

El atardecer se hace oro recostado entre los árboles y la madrugada se ilumina atravesando la manga un tanto desvencijada. Los chimangos sobrevuelan el día y las golondrinas anidan.

Por las noches las lechuzas acompañan el brillo de infinitas estrellas, y a lo lejos, la rana se une al sapo cancionero adorando a la luna.

La memoria recuerda aquella tarde de agosto de 2023 cuando el camino se hizo huella, y fue en octubre cuando la huella se hizo destino. 

Los primeros meses lo transitaron las ideas, los proyectos, el trabajo y hasta cierta incredulidad propia de una realidad que le cuesta dejar de ser sueño.

Pasan los días y la vida se instala sin escatimar emociones, se instala con todo su esplendor vestida de cotidianeidad.

Así Los laureles se impregna tanto de alegría como de tristeza, de temor y de esperanza, de trabajo y placer, de soledad y compañía.

Así Los laureles se viste de vida, y entonces llegan las páginas blancas, las páginas para ser escritas, las páginas que llevarán en su alma las vivencias de Saladillo


03 de febrero 2024


jueves, 5 de septiembre de 2024

Invierno

 Se fue despacio, casi como si no hubiera existido. Dejó su huella en el árbol desnudo que hoy lo despide entre verdes caricias, sin estridencias, con el mismo  silencio de los vientos punzantes y las lluvias sedientas.

Volverá silbando helado entre las ramas vestidas y arrancará como siempre todo vestigio de un tiempo exultante. Sembrará aridez para que nuevamente el misterio busque respuestas en la oscuridad de la tierra.

El silencio nutre, se hace brote.

Y él, otra vez se aleja.

Las abuelas

Tarde de un viento frío, de un sol tibio y de lágrimas abrazando a un corazón ahogado.

El viento las trajo para abrigar la tarde, con el mate una. la otra con el puchero, una con sus manos delicadas, la otra con la artrosis dibujada por el tiempo.

Ambas vinieron con sus alas de ternura, su fortaleza y sus tristezas. Las trajo el viento, las nombré entre sollozos, me envolvieron. Les pedí que me alzaran, me cantaran en el alma, me rehagan y soplen de nuevo. De ellas vengo, y ellas vinieron.

sábado, 16 de marzo de 2024

Algo más que la mañana de bruma en Saladillo

 Despertar y no ver. Más allá de lo que alcanzamos a tocar, lo real es gris, sin contornos ni definición. El entorno empañado nos rodea de duda, nos limita los pasos, debilita nuestra voluntad de avanzar porque no es claro el camino que ofrece certeza aún sin anticipar el destino, porque un camino es siempre camino. 

El sol se hace esperar, así como sus dedos tibios que devolverán la nitidez que anhelamos para sabernos presentes y contenidos, para devolver la seguridad a nuestros pies y avanzar sin temor, aún sin llegar a destino, porque avanzar es siempre andando. 

La claridad llega, tras breves instantes o  interminables esperas . Se hace presente para mostrarnos de nuevo al árbol que nunca dejó de serlo, como el entorno, como lo otro, más allá de lo que alcanzamos a tocar, o ver.


16 marzo 2024

viernes, 9 de febrero de 2024

Las visitas

 Preparo el corazón para un encuentro que el mismo corazón advierte como desencuentro. Las horas se hacen largas en el costado silencioso de la mesa cargada de bullicio.

La charla es esquiva, las miradas también. La sombra me oculta como se oculta al sirviente del lugar de los patrones que, sin propiedad ni título que se los adjudique, se perciben dueños de lo que no es suyo, sólo por saberse con la mitad de un apellido.

La tristeza, con su contundencia, casi derribó mis defensas. Pero una postal de antaño me trajo las palabras sin que les diera permiso." El bote no se hunde por el agua  que lo rodea sino por el agua que deja entrar"...

La verdad entonces se impuso para despejar toda sombra. Las aguas inmensas de los corazones tan soberbios como altaneros, pueden creerse dueños y señores de los botes, pero no poseen los remos.

Volví a la paz del puerto...Las horas se acortaron hasta el adiós a las visitas...

viernes, 10 de noviembre de 2023

Golpes, golpeadores y golpeados

 Golpes en la vida que socavan la estima y la dignidad del golpeado.

Trompadas que dejan moretones imposibles de cubrir con inútiles maquillajes...

Bofetadas que marcan la piel con las huellas ladinas del odio y la humillación...

Latigazos trazando senderos de sangre dolorosos e incurables, tiras que ciñen el poder de los déspotas...

Palabras, ocultando su daño en el interior del alma de quien se va deshaciendo a pedazos hasta una muerte deseada que se hace esperar...

Desdén continuo que borra lenta y certeramente,  imagen, vida y suspiro que cualquier aliento intente hasta desaparecer y hacerse objeto, en cualquier caso, 

Ironías, las que maltratan la inteligencia pisoteando deseos, sueños o proyectos para pulverizarlos y arrojar los despojos en una tumba aún vacía...

Golpes, golpeadores y golpeados...Sociedad injusta.

Introspección

 El egoísmo tiene un costo a pagar.

La soberbia se cobra uno a uno nuestros desplantes, nuestras faltas de amor y de empatía, nuestras intolerancias.

Nos vamos desintegrando hasta quedar en la nada que construimos con una vida hecha de fachadas, de mamarrachos de solidaridad y genialidad tan falsas como el castillo de arena dorada que se deshace bajo el oleaje quedando apenas una huella aplastada.

Caer bajo el derrumbe de tantos años llenos de un vacío, tantos deseos tan cumplidos como inútiles en el afán de alcanzar la felicidad.

Vamos descendiendo en el abismo sin esperar ni merecer compasión o perdón por las heridas que tajamos en cuerpos y almas ajenas.

Será el precio a pagar por una vida desaprovechada y egoísta.

Tal vez, desde la soledad y el dolor, nunca siquiera soñado como merecido, supliquemos benevolencia sin recibirla.

Desde la oscuridad más profunda,  se nos conceda la posibilidad de  rogar por la salud, el bienestar y la alegría de todos aquellos que han sufrido daño a causa de nuestro desamor, de nuestro desprecio y humillación, rogar  por aquellos que desatendimos y a quienes exigimos una sumisión absurda para justificar la altanería de nuestra propia miseria.

lunes, 17 de julio de 2023

anhelo

 Salir de la oscuridad, arrancar las sombras, abrazar lo andado, arrebatar disfraces y extirpar mentiras, borrar imágenes, y salir, salir a la luz con la verdad desnuda.

caminando....

 Otra noche encontrada de estrellas, diamantes traviesos brillando en el mar oscuro del infinito...y así hoy....me encuentro y soy, me dejo ser, me vacío y me habito, me callo y me nombro. Me espero.

Me hallo y me espero

viernes, 15 de julio de 2022

Engarce

 Verdes, rojos, blancos,

los colores juegan en el plato 

y se detienen en mi boca,

sabores diferentes que, hermanados, me alimentan,

me llevan de viaje a otras tierras...

arados, siembras y cosechas,

manos, familias anónimas,

silencios en soles y lunas alumbrando la tierra en espera,

miradas atentas al riego y la maleza,

espaldas curvas, brazos tensos,

mates largos que andan rutas y caminos,

bolsas y cajas apilados en veredas

como ofrenda, vida y alimento.

Cada uno en mí, y yo en ellos,

engarzados en una sola palabra:

gratitud,

gratitud a las manos,

gratitud a la tierra.

Confin

 El cielo está tan diáfano

 como mi alma quisiera,

abrigo, abrazo inalcanzable,

una rosa cae, mancha el espejo verde,

y sangra;

el zorzal la besa

pellizca la manzana

y se roba la última gota de néctar.

El cielo está tan oscuro

como el destierro de mi alma.

Como el alma

 Me hablaron de inmensos arenales

donde la sed es tan seca como la muerte,

me contaron de extensos desiertos 

donde el viento corre para encontrar nada,

me mostraron enormes rocas

cuyos pesos doblegan todo intento,

y supe de gigantes espinales tejiendo púas

en inquebrantable tramado donde el sol no encuentra refugio.

Nada fue asombro, porque así late mi alma.

Y entre la sed y la nada, 

el ahogo y la carga, 

un suspiro....

despierta, lo intenta, y 

florece el alma .


Atardece

 Atardece,

se mudan los verdes al corazón de las hojas,

el cielo se aclara en tanto el sol se escapa,

la brisa hace de la rama una cuna,

y el zorzal canta,

.el mate es ahora copa y la yerba, vino,

se queda el silencio, el alma de azul se tiñe, 

y el horizonte exhala un suspiro dorado.

sábado, 4 de junio de 2022

Soledad

 

El mundo gira,

me mareo….

las personas crecen,

 me minimizo,

el cielo se abre,

mi alma se oscurece…

desaparezco

aunque el cuerpo insista

 en ocupar un espacio

por dentro vacío…

Sino

 Cerrar el ciclo, dejar ir....que se retire sin dolor lo que tenga que irse, sea cual o quien fuere, sin dejar de agradecer lo vivido, lo compartido, la enseñanza y el aprendizaje...despedir sanamente.

No forzar, no retener, decir adiós desde la profunda sinceridad que abre la puerta del alma, libre.

A quien fue por muchos años profesor del Taller Literario...Gracias Ricardo Rubio!

 

Una mesa grande, cuatro cuadernos, a veces cinco, alguna que otra tarde un poco más, siempre con una taza de té o café y las infaltables galletitas…la mesa está lista y la tarde se prepara para bañarse en letras. Va llegando la hora y se ocupan las sillas. Toca el timbre quien se sentará en la cabecera; en sus manos,  alfajorcitos de chocolate y la magia comienza.

Con su mirada profunda y tierna, su risa franca, su alma poeta y su increíble dominio de la lengua, nos regala conocimiento, nos lleva de la mano a historias ,cuentos y poemas , nos hace entrar en mundos ajenos y autores diversos, no escatima sabiduría ni experiencia, y como excelente docente nos impulsa, nos impele a entrar en lo más profundo de cada uno, a crear y a recrear, a no temerle a la metáfora, a sorprendernos con términos que nos hacían reír en un principio, para luego reconocerlos como recursos y plasmarlos en nuestros avances, así fue con el oxímoron, hipérbaton, anáfora, elipsis…mientras el aire se llenaba de desafíos imaginando personajes,  mundos perfectos,  relatos bucólicos, dramáticos y hasta con cierta sensualidad…siempre de su mano, que nos sostiene en el aprendizaje y nos libera en la creación.

Pero no solo fue para nosotros  un maestro y poeta excepcional, sino la persona cálida, generosa, humilde en su sabiduría y sensibilidad, buena y atenta, con quien tuvimos honor y placer de compartir tantos años alrededor de esa mesa bañada en letras, en tardes que corrían detrás de una noche que jamás terminará.

Gracias Ricardo!

martes, 21 de diciembre de 2021

Camino a mí

 Silencio, soledad, lentamente voy entrando en ese espacio que nos pertenece, donde llorarnos en el encuentro, penar nuestros miedos, fracasos o inciertos. Dejar que la noche nos habite y murmurar extasiados ante la sencilla majestuosidad de las estrellas...dejar que viaje la historia para hacerse futuro tangible, y quizá, despierte fervoroso el espíritu honesto, único vehículo hacia la plenitud.


Camino, busco, derramo miedos y riego certezas, poemas de Juana, casi un alma gemela, imagen viva y corazón de letras.


Me encuentro, lo encuentro, le pido sacie la sed de mis anhelos, la pasión por la raíz, por el árbol,  el silencio del alma sólo quebrado por el canto de un tero, la alegría de la calandria o el llamado del cordero. Me mira en los ojos de un perro y me adivina en la mirada del caballo.


Una y única en el espacio, mi voz gritó con fuerza y certeza, habló el corazón sin detenerse. Y así hoy, me encuentro, me dejo ser, me vacío y me habito, me callo y me nombro, me espero.

En pronto tiempo, me espero, y me hallo.